Blog de Pau Iglesias

Nada mejor que una farmacia canadiense

De todos es conocido que siento una gran preocupación por los problemas sexuales de la humanidad. En mi afán de buscar soluciones que remedien disfunciones eréctiles e impotencias varias, no se me ha ocurrido otra cosa que presentar una farmacia canadiense que vende pastillitas azules en lo que era el dominio agregax.es. De esta forma, y aprovechando que el buscador tenía millones de visitas diarias, conseguiré al fin que el coito deje de ser para muchos un problema, y por ende la paz mundial.

la-farmacia-canadiense-de-marras.jpg
La flamante farmacia en todo su esplendor

Algunos mal pensados han dado explicaciones como que este fenómeno ha sido involuntario, que en parte coincidió con un período semivacacional y que fui un dejado y no cambié los DNS tras el cierre del proyecto y baja del contrato con el proveedor de hosting, el cual dió la casualidad que colgó la página de la farmacia esa o le contrataron otros el mismo servidor dedicado -donde el dominio de agregax seguía apuntando a la IP 84.16.252.90- bien porque tenían el servidor libre o bien con la idea de amortizar el desbordante tráfico residual.

Incluso hay algún insensato que dice que al enterarme cambié los DNS. Nada más lejos de la realidad. Mi objetivo es forrarme a costa de incautos que compran productos sin control médico, además de encargarme personalmente de que los envíos nunca lleguen a sus destinatarios.

A pesar de todo dar las gracias a un tal tronera por molestarse en escribir sobre el asunto -llego al mismo a través de los backlinks que tengo sindicados-, que aunque el post empezaba algo ofensivo haciendo referencia a lo bien puestos que están ciertos atributos anatómicos, me sirvió para darme cuenta de que algo estaba pasando con el dominio -incluso alguien lo envió al menéame-. Claro que el slogan de La Tronera lo dice bien claro: “sencillamente drásticos”. Y tanto.

Mea culpa. Por no comprobar el dominio asumiendo que había dejado de funcionar. Por no cambiar los DNS en su momento. Y sobre todo por volver de vacaciones algo aturdido y no saber interpretar a tiempo el comentario de Xabel.

Otra de las novedades, esta vez más agradable, es el artículo dedicado al cierre de agregax en un blog llamado FailBeta, acertado título dada su temática, por cierto. Agradezco las valoraciones. Y sí, más o menos esos han sido los motivos del cierre. Sobre la propuesta de una venta o de que otros continúen el trabajo, sólo comentar que no he visto a nadie interesado en continuar esto, y en caso de que sucediera supondría por suerte o por desgracia volver a implicarme de algún modo en más de lo mismo.

Cierre de agregax

En estos próximos días voy a cerrar agregax.

Desde hace tiempo el proyecto está estancado, me es complicado compaginarlo con otras cosas que llevo en marcha y no puedo dedicarle el tiempo suficiente, y eso va notándose en una peor calidad del servicio. Tampoco tiene mucho sentido darle continuidad si no se pueden cumplir los objetivos de mantenimiento ni hacer evolucionar el desarrollo.

A esto sumarle que el tiempo pasa y mis intereses van cambiando, por lo que prefiero zanjar el tema y priorizar otras ideas y proyectos.

Pese a las múltiples dificultades que han ido surgiendo en estos dos años, también han sido abundantes las satisfacciones. Además de lo mucho que he aprendido a nivel técnico, ha sido fenomenal la respuesta de usuarios y bloggers -principalmente en las primeras fases del proyecto- con nuevas ideas, consejos, enlaces, plugins… y muchos ánimos. A todos ellos agradecerles su interés y paciencia.

Para los que tengan suscripciones a feeds de búsqueda, solo avisar de que a partir de la semana que viene el servicio va a dejar de funcionar.

Clases de programación, los chistes malos son gratis

Hoy he dado una clase de PHP. Es una clase particular a un amigo-colega que hasta ahora se había manejado con sitios hechos en Flash, pero que tiene inquietudes y además ya le van pidiendo proyectos más complejos. Hacía años que no daba clases, y no es que ahora me vaya a dedicar a ello, pero en cierto modo tenía ganas de parlotear un rato sobre programación sin necesidad de que hubiera un proyecto por en medio.

Es una clase a la semana, de hora y media, sin guión ni temario, limitándome a explicar el proceso que más o menos sigo en cada proyecto, sopesando por donde puede flojear, y avisando que en el lote se incluyen manías personales y filias y fobias varias, como la elección de un determinado editor de textos o por qué uno debería crearse un mini-framework. La realidad es que ha sido bastante entretenido, y salvo algunos conceptos básicos sobre orientación a objetos, en general el nivel es mejor de lo que esperaba, más de trabajar sobre los fundamentos que explicar cosas nuevas.

La idea es complementar un curso que viene siguiendo en la Universidad de Alicante. Un curso de verdad, con profesor, alumnos, temario, ejemplos, explicaciones y ejercicios prácticos. Me ha enseñado el abultado temario, en varios archivadores, con letra gorda y colorines. Me ha parecido muy completo, y habla de todo, desde la programación en PHP y teoría de bases de datos hasta la implementación en el cliente con hojas de estilo y lenguajes de navegador.

Me comenta que le cuesta asentar toda esta información, que quizás se echa en falta más ejemplos prácticos, o llevar a cabo algún desarrollo. Le digo que no se preocupe, que el curso da una visión general, y que será trabajando en cada proyecto donde se dará cuenta de para qué servía esto y aquello. Y que entonces los problemas serán otros, muchos relativos a como organizar la estructura de la aplicación para que no se vaya de madre, y otros más sutiles y desesperantes, como resolver por qué demonios se descuadra el diseño en tal navegador.

Pero lo que más me ha llamado la atención es la cantidad de herramientas de las que se rodea uno cuando empieza, como suites que te instalan el LAMP de un plumazo y te instauran una especie de controlador en la consola del DOS, entornos específicos para PHP, exóticas y coloridas opciones de resaltados de sintaxis, modos de autocompletado de código algo alocados, etc. Quizás esté equivocado, pero creo más conveniente herramientas lo más sencillas posibles, y a ser posible editar manualmente los archivos de configuración. De algún modo dan más sensación de control y te obliga a pensar qué estás haciendo, además de forzar a cometer tus propios errores en lugar de depender de las limitaciones de un entorno de desarrollo.

En fin, después de todo parece que ha sobrevivido a mis extravagancias. La semana que viene más.

Cómo mantener un programa en la cabeza

Your code is your understanding of the problem you’re exploring.

Paul Graham, Holding a program in one’s head

Presupuestos y propuestas

No ha empezado nada mal el año. Además de la reorganización, me ha dado tiempo para remitir tres presupuestos, reunirme con un estudio de diseño gráfico de la zona para una posible colaboración, y enviar un prototipo-pantallazo-propuesta de web inmobiliaria para el cliente de una empresa de posicionamiento con la que colaboro.

El tema de los presupuestos para desarrollos web es bastante delicado, y supongo que cada cual aplicará su manual de instrucciones particular, más o menos moldeado por la experiencia y por la intuición de qué es lo que realmente persigue el cliente.

En mi caso, y antes de enviar presupuesto alguno, hablo un rato y tanteo para hacerme una idea de su nivel de conocimientos, con tal de no hacer un presupuesto demasiado complicado hablando de hierbas como plugins o mysql. Aunque, por otra parte, creo necesario explicar con suficiente precisión cada una de las tareas que se realizarían.

Este desglose de conceptos técnicos pienso que también debería reflejar todos los puntos intermedios necesarios para cumplir cada tarea. Por ejemplo, el concepto diseño web debería explicar que habrá un prototipo preliminar que tendrá que validar y dar el visto bueno, que después pasará a ser maquetado, estilizado con colores, tipos de letra y fondos y motivos gráficos, y que finalmente se le inyectará el código que permita ejecutar las funcionalidades requeridas.

Tampoco se trata hacer listas, pero siempre intento introducir cierto nivel de detalle. Para proyectos no demasiado largos ni complicados, un presupuesto no me ocupa más de una hora ni excede de dos páginas. De lo contrario, y en caso de no aceptarse, estaría perdiendo dinero. Además, aunque no es un contrato que deba cumplirse a rajatabla, sí debería aproximarse lo máximo posible al coste final.

Todo esto lo digo porque a veces, desde fuera, puede dar la impresión de que no parece justificado el número de horas que empleamos en completar cada una de las fases. Y en realidad casi siempre lo son. Es más, en ocasiones puedes confiarte en exceso -ya sabéis, nada es tan simple como parece- y estimar menos horas de las necesarias, lo cual puede convertirse en un grave problema, ya no solo de plazos de entrega, sino de credibilidad de cara al cliente, o lo que es peor, contigo mismo.

¿Qué voy a hacer ahora?

No, no me refiero a que no tenga nada que hacer o sin proyectos a la vista, o que me haya pasado algo gordo que me dejara mal parado, aunque entre las cenas de navidad y el año nuevo -menos mal que me he tomado una semanita de vacaciones preventivas para aguantar el tipo en estas fiestas- la vuelta al trabajo empieza a adquirir tintes épicos.

Pero de lo que quería hablar es de uno de los propósitos comunes de año nuevo, que no es otra cosa que la mejora en la productividad personal, profesional, o en lo que sea que tenga que hacer. Simplificando, a lo bruto, lo he enfocado de dos formas. Por una parte reducir al mínimo el número de papelorios y notas sueltas que pueblan -poblaban- mi escritorio. Menos los documentos legales, un bloc de notas y algunas impresiones para tener a mano de este magnífico calendario 2008, todas las anotaciones prescindibles han acabado en la basura, otras clasificadas en archivadores y las que correspondía se han convertido a formato de bit.

Por la parte que toca a darle a la tecla, me he puesto a reestructurar las carpetas de proyectos, crear un nuevo planning de backups más prudente y realista conforme crece la cartera de clientes en Asimétrica, hacer limpieza en el agregador teniendo más en cuenta mis prioridades de lectura y, en general, quitar de en medio todo aquello que por repetición, desuso o mala clasificación pueda convertirse en una fuente de ruido.

Esta limpieza física y lógica me ha llevado día y medio, al principio a regañadientes, pensando en si es tiempo perdido, aunque ahora la conclusión es que mayor es la suma de pequeños tiempos perdidos generados por una mala organización. Afilar la sierra, creo que lo llaman, en el famoso libro de los 7 hábitos, por cierto mucho más entretenido de leer que de ponerlo en práctica.

Pero lo mejor ha sido Tudumo, una aplicación de escritorio orientada a la gestión de tareas. Lo descubrí en Avemundi y, lo reconozco, si la crítica no hubiera sido buena ni siquiera me habría molestado en descargarlo. Son ya muchas aplicaciones de este tipo las que he ido probando y el resultado, en general, ha sido decepcionante. O demasiado complicadas. O estorban. O introducir una simple tarea toma demasiado tiempo en decidir cómo clasificarla. O me lío y no encuentro el botón que toca.

Tras dos días probando Tudumo, la verdad es que me está haciendo la vida más cómoda. Basada en los principios del GTD, Tudumo permite la introducción rápida de tareas, organizarlas en grupos, asignar un estado de realización, marcado de tags, etc.

Nada nuevo, me temo. Tampoco es on-line ni conlleva la fanfarria de la Web 2.0. Pero pertenece a ese tipo de aplicaciones austeras donde no te ahogan las funcionalidades y cumplen su cometido con precisión y sencillez.

Bueno, parece que ya he terminado este post. Voy al darle un click al filtro de estado y ver qué voy a hacer ahora.

Una especificación para dominar el mundo

¿Sueñan las redes sociales con especificaciones eléctricas? ¿Es Google el nuevo W3C? Vayamos por partes.

Open Social es la nueva API de Google -y ya van unas cuantas- orientada a proporcionar un mecanismo común para el desarrollo de aplicaciones en y para redes sociales, es decir, para sitios web con usuarios registrados que disponen de perfil propio, forman contactos con otros usuarios e interactúan con la información que generan: fotos, vídeos, playlists, posts, enlaces, etc.

Se trata de una especificación orientada a la gestión y acceso a datos típicos de las redes sociales. Los sitios que soporten esta API permitirán que aplicaciones ajenas puedan interactuar sin conocer la lógica de su aplicación interna. La diferencia con lo que se va haciendo hasta ahora es que, en lugar de que cada sitio invente su propia API -sí, he dicho invente-, puede hacer uso de las convenciones de Open Social para que una misma aplicación de este tipo, con una configuración apropiada, pueda servir en otras redes sociales.

Y más o menos de esto es de lo que se está hablando en otros blogs, opiniones, fallos y primeros hackings incluidos. Pero hay una par cosas que no termino de encajar, y no estoy hablando precisamente desde el punto de vista de un desarrollador.

Por una parte, ¿a qué estrategia responde esta iniciativa?. En principio, a mí me suena a algo así como “si no puedo ganar -léase Orkut- entonces cambio las reglas del juego, y además estoy de moda”. ¿Pero cuál es el objetivo? ¿Se desarrollarán aplicaciones de pago donde Google será el intermediario? ¿Evolucionará esta API a servicios de portabilidad de datos entre redes sociales o nuevos servicios de unificación de datos estilo my-self-online? Resumiendo: no-tengo-ni-idea.

Y segundo: ¿no debería impulsarse este tipo de proyectos desde organismos plurales como el W3C? Doy por seguro que se convertirá en un estándar de facto -ya hay un huevo de empresas apuntadas-, y será Google quien imponga las normas. Ya no se tratará solo de a quien le sube o le baja la barrita verde, sino qué modelos de negocio se verán afectados por cambios o extensiones de esta especificación.

Riada en Jávea

Aunque los efectos no han sido tan devastadores como en Dénia, El Vergel o Beniarbeig, aquí­ la crecida del rí­o provocó inundaciones y anegó campos y carreteras.

La desembocadura del rí­o Gorgos era espectacular y se originaban grandes turbulencias al embestir el agua del rí­o contra el mar:

Turbulencias en la desembocadura

A la hora que fui a tomar las fotos el viento impedí­a acercarse a la desembocadura, pero hubo gente que pudo echar fotos más de cerca.

También el temporal propició el hundimiento de un yate que estaba anclado junto al puerto, y el oleaje se encargó de enviar los restos a la playa de la grava:

Restos del naufragio

Pero la parte más afectada fue la zona de la playa de el arenal, donde la inundación de el canal de La Fontana arrastró hacia el mar a decenas de embarcaciones de recreo:

En Xàbia al dí­a explican con detalle las consecuencias de esta riada. También han subido álbumes en Flickr de las inundaciones y fotos de el dí­a después.

Más fotos en flickr con el tag riada y algunos ví­deos en youtube.

¿Y cuánto dice que cuesta ese regalo gratuito?

Es raro que conteste a encuestas o anuncios de promociones telefónicas. La reacción habitual suele ser un escueto no-gracias y colgar el teléfono con indiferencia. A veces incluso se da que bostezo o estiro los brazos. Pero el otro dí­a rompí­ esta regla. Supongo que fue en un momento en que no iba demasiado mal de tiempo, o quizás era justo después del almuerzo y aprovechaba la pausa digestiva para postergar tareas y olvidarme por un rato de las lí­neas de código.

Continuar leyendo »

Spammers sin complejos

Me reenví­a mi hermano un e-mail donde se dice esto:

[Asunto: necesitamos listados de E.Mails.-]

Necesitamos a una persona o empresa, capacitada para crear listados de correos electrónicos E.Mails.- de particulares y de empresas, Hoteles, inmobiliarias, financieras, constructoras, promotoras, etc.etc. de Benidorm y su comarca, y también aceptamos de la comunidad valenciana y nacionales, para utilizarlos para enviarles publicidad.

Nos interesan los listados, no nos importa como conseguirlos, ni si es con contrato o a tiempo parcial, si es por horas, o es en nuestra oficina o en otro sitio.

Cualquier persona o empresa, que nos pueda crear, conseguir y facilitar estos listados, nos puede solicitar sus condiciones para facilitárnoslos.

Aunque no los transcriba, también añade alegremente el nombre del encargado, la empresa y dos teléfonos de contacto.

Lo que me ha parecido más inquietante es la frase no nos importa como conseguirlos, algo que suena a negocios turbios y uno se pregunta donde habrí­a trabajado este hombre antes de dedicarse al spam.